Toluca, Estado de México, 26 de febrero de 2026. – La justicia no es solamente un conjunto de leyes escritas en códigos; es una construcción colectiva que se sostiene en la voluntad de quienes creen en el equilibrio, en la dignidad y en la certeza como pilares de la vida pública. Bajo esa premisa, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez inauguró la Asamblea Plenaria Ordinaria 2026 de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB), consolidando al Estado de México como punto de encuentro nacional para reflexionar sobre el rumbo del sistema judicial.
En un contexto de transformación institucional, la mandataria subrayó que la coordinación entre tribunales no es un acto meramente administrativo, sino un ejercicio de responsabilidad compartida. La armonización de criterios y la adopción de buenas prácticas —dijo— son pasos necesarios para que la justicia deje de percibirse lejana y se convierta en una experiencia tangible para la ciudadanía.
Desde una visión humanista, Delfina Gómez destacó que la cooperación entre los tres poderes permitió en 2025 otorgar certeza jurídica a nueve mil 760 familias mexiquenses mediante la figura de la usucapión social itinerante, además de conceder una tercera amnistía a un integrante de un pueblo originario. Más que cifras, señaló implícitamente, se trata de historias donde el derecho corrige desigualdades y restituye dignidades.
El llamado al trabajo conjunto fue también un recordatorio de que la autonomía de los poderes no significa aislamiento, sino corresponsabilidad. La justicia, para ser efectiva, requiere diálogo constante y una ética institucional que privilegie el bien común sobre la fragmentación.
Por su parte, Rafael Guerra Álvarez, presidente de la CONATRIB, reconoció al Poder Judicial mexiquense como referente nacional en la resolución de controversias laborales y convocó a fortalecer el federalismo judicial, entendiendo que la justicia local constituye la base sobre la que descansa la estabilidad democrática del país.
Antes de la declaratoria inaugural, el pleno guardó un minuto de silencio en memoria de mujeres y hombres de las fuerzas armadas que han perdido la vida en cumplimiento de su deber, un gesto que recordó que la justicia y la paz social están íntimamente vinculadas al sacrificio y al servicio público.
En la ceremonia estuvieron presentes Héctor Macedo García, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México; Martha Azucena Camacho Reynoso, presidenta de la Mesa Directiva de la LXII Legislatura local; y José Francisco Vázquez Rodríguez, presidente de la Junta de Coordinación Política, así como titulares de los poderes judiciales de las distintas entidades del país.
Así, más que una sesión protocolaria, la Asamblea se convirtió en un espacio para pensar la justicia como principio vivo: cercano, oportuno y profundamente humano.



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