Toluca, Estado de México, 1 de marzo de 2026.– En la ciudad, cada trayecto es una elección. Elegir conducir con responsabilidad no solo cumple una norma: afirma un compromiso con la vida. Bajo esta premisa, el Gobierno municipal de Toluca impulsa una cultura vial donde la sobriedad al volante se entiende como un deber ético compartido y no como una simple obligación administrativa.
El presidente municipal Ricardo Moreno convoca a la ciudadanía a reconocer que la movilidad segura comienza con el respeto mutuo. Peatones, motociclistas, ciclistas y automovilistas coexisten en el mismo espacio público; su protección depende de decisiones conscientes que prioricen la integridad por encima de la prisa o el descuido.
A través del programa Conduce sin alcohol, la autoridad recuerda que la libertad de conducir exige lucidez. Por ello, se verifica semanalmente que quienes toman el volante lo hagan dentro del límite permitido de 0.25 miligramos de alcohol por litro de aire exhalado, un umbral pensado para preservar vidas. En el transporte público, la regla es clara y absoluta: cero tolerancia, porque la confianza colectiva no admite riesgos.
El Bando Municipal 2026 establece sanciones firmes para quienes excedan los límites o conduzcan bajo el influjo de sustancias psicotrópicas, con arrestos inconmutables de 12 a 36 horas determinados por el Juzgado Cívico. Sin embargo, la administración municipal añade una dimensión humana: terapias de rehabilitación que transforman la sanción en aprendizaje y la falta en oportunidad de rectificación.
En Toluca, conducir sin alcohol no es solo obedecer la ley; es asumir que cada calle es un espacio de cuidado compartido y que la sobriedad, al final, es una forma de respeto por la vida de todos.



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