Toluca, Estado de México, 14 de abril de 2026.— En tiempos donde lo colectivo suele diluirse en la prisa cotidiana, la llegada de 178 nuevos integrantes al Sindicato Único de Trabajadores de los Poderes, Municipios e Instituciones Descentralizadas del Estado de México (SUTEYM) representa un recordatorio de que la fuerza de una institución sigue naciendo en la voluntad compartida.
El auditorio Sebastián Cruz Arámbula Sánchez fue el punto de encuentro donde nuevas voluntades decidieron no sólo integrarse a una organización, sino asumir una forma de entender el servicio público: como un ejercicio de empatía, responsabilidad y comunidad.
Herminio Cahue Calderón, secretario general del SUTEYM, planteó que pertenecer al sindicato no es únicamente cumplir un requisito administrativo, sino abrazar una identidad construida desde la unión y la resiliencia. En su mensaje, dejó entrever una idea sencilla pero profunda: las instituciones se sostienen cuando quienes las integran deciden cuidarlas.
Bajo esa lógica, convocó a los nuevos agremiados a ejercer su labor con talento, pero sobre todo con humanidad, recordando que el trato hacia los demás define el sentido real del servicio público.
En la misma línea, Alfonso Adán Gil Morán subrayó que servir no es sólo una función, sino una vocación que exige congruencia. Ser parte del SUTEYM, dijo, implica distinguirse no por el cargo, sino por la forma en que se responde a la sociedad. Por su parte, quienes recién se integran asumieron el compromiso de honrar esta pertenencia con trabajo y responsabilidad, conscientes de que cada acción individual contribuye a la construcción de una institución más sólida.
Así, más allá de un acto protocolario, la incorporación de nuevos suteymistas deja una reflexión vigente: en el servicio público, el verdadero cambio comienza cuando el individuo entiende que formar parte de algo más grande también implica transformarse a sí mismo.



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