Toluca, Estado de México a 24 de Abril 2026. – A cien años de su origen, el Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM) no solo recuerda su historia: la habita, la cuestiona y la siembra hacia el porvenir. La conmemoración del centenario de la Sociedad Mutualista de Maestros Ánfora no se limita a un ejercicio de memoria, sino que se convierte en un acto de conciencia colectiva sobre lo que significa ser parte de un gremio que ha evolucionado con el tiempo.
En las instalaciones de Santa Cruz Atzcapotzaltongo, docentes, exdirigentes y representantes sindicales se reunieron no únicamente para mirar atrás, sino para reconocerse en una historia común que sigue en construcción.
La Ánfora, nacida en 1926, fue más que una organización: fue el germen de una idea de comunidad que, décadas después, daría forma al SMSEM. La siembra de un ahuehuete, encabezada por el secretario general Jenaro Martínez Reyes, simboliza más que el inicio de las actividades conmemorativas. Es una metáfora viva: las raíces profundas que sostienen la identidad sindical y las ramas que se abren hacia nuevas generaciones.
En ese gesto, la historia deja de ser archivo para convertirse en un organismo vivo. La exposición documental y el conversatorio “Un Siglo de Fraternidad y Unidad” abrieron un espacio donde el pasado dialoga con el presente. Fotografías, documentos y voces entrelazadas recuerdan que la lucha magisterial no ha sido lineal, sino un proceso tejido por múltiples experiencias, desafíos y conquistas.
Más que una celebración, el centenario invita a una reflexión: ¿qué se hereda cuando se pertenece a una historia colectiva? En el caso del SMSEM, la respuesta parece estar en la capacidad de transformar la memoria en acción y la unidad en el horizonte.
Las actividades continuarán con caminatas, publicaciones y actos simbólicos, no como rituales vacíos, sino como recordatorios de que el tiempo no solo transcurre: también se construye.



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