Metepec, Estado de México a 1 de Mayo 2026. – La Feria de San Isidro en Metepec no es únicamente una festividad, sino una manifestación viva de identidad, memoria y comunidad. En ella convergen el pasado y el presente, lo simbólico y lo cotidiano, recordando que la cultura no es estática, sino una construcción colectiva que se fortalece con el tiempo.
Durante su mensaje inaugural, el presidente municipal, Fernando Flores, subrayó que este evento representa mucho más que entretenimiento: es un punto de encuentro donde las familias se reconocen, las tradiciones recobran sentido y el municipio comparte con el Estado de México y el país aquello que lo define.
En sus palabras, Metepec ha logrado “regresarle la grandeza” a su esencia, consolidándose como una ciudad que funciona gracias a la participación ciudadana y a un proyecto construido desde la base social.
El edil hizo énfasis en que esta feria es también una expresión del esfuerzo colectivo, donde la cultura prehispánica y la modernidad dialogan en un mismo espacio.
Destacó particularmente el pabellón artesanal, que reúne cientos de piezas elaboradas por manos mexicanas, no como simples objetos, sino como relatos de historia, creatividad y arraigo. Cada obra, dijo, encarna el espíritu de quienes transforman materiales en identidad.
Asimismo, Fernando Flores remarcó que la feria se ha concebido como un espacio de paz, convivencia y armonía, en el que todas las generaciones puedan construir recuerdos en un entorno seguro. En este sentido, afirmó con claridad que Metepec es hoy uno de los municipios más seguros del Estado de México, respaldado por un despliegue integral de más de 300 elementos de seguridad, coordinación con fuerzas estatales y federales, así como infraestructura tecnológica y atención inmediata ante cualquier eventualidad.
“La seguridad no es un discurso, es una condición para que la vida pública florezca”, parece desprenderse de su mensaje, al invitar a la ciudadanía a disfrutar de los espectáculos, la gastronomía y las actividades culturales con confianza.
Por su parte, la directora de Desarrollo Económico, Turismo y Artesanal, Elisa Quijada, resaltó que el trabajo organizado y la dedicación han permitido posicionar a Metepec como un referente, donde el conocimiento, el legado y el amor por lo que se hace son pilares fundamentales del desarrollo.
En tanto, la artesana Brenda Martínez expresó que el acompañamiento institucional ha sido clave para dignificar su labor, abrir espacios de comercialización y fortalecer el valor del trabajo artesanal. Reconoció el impulso brindado para que más personas conozcan, valoren y adquieran piezas que representan no solo un oficio, sino una forma de vida.
Así, la Feria de San Isidro se erige como una celebración integral: un espejo donde Metepec se mira, se reconoce y se proyecta, demostrando que cuando una comunidad honra sus raíces y cuida su presente, también construye con firmeza su futuro.



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