Redacción.
Toluca, Estado de México a 4 de Agosto de 2026. – El cuerpo también habla. A veces lo hace con palabras, otras con silencios y, en muchos casos, mediante símbolos que permanecen grabados en la piel. Desde esta perspectiva, el tatuaje deja de ser un simple adorno para convertirse en un lenguaje que expresa quiénes somos, de dónde venimos y aquello que decidimos preservar en la memoria.
Así lo explicó la investigadora de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Zoila Rosaura Yépez Vásquez, quien señaló que el tatuaje es una de las expresiones culturales más antiguas de la humanidad y una forma de comunicación cargada de significado.
Desde la antropología, cada tatuaje es un símbolo cuya interpretación depende de la historia de quien lo porta y del contexto cultural en el que surge. Retomando la visión del filósofo Umberto Eco, la académica recordó que toda manifestación cultural comunica y produce sentido; por ello, un tatuaje nunca posee un único significado, sino que refleja distintas formas de comprender el mundo.
Las evidencias arqueológicas demuestran que esta práctica acompaña al ser humano desde hace más de cinco mil años. En distintas civilizaciones ha representado jerarquía, pertenencia, espiritualidad e identidad colectiva, como ocurre con la tradición maorí en Nueva Zelanda, donde los tatuajes faciales narran la genealogía y el lugar de cada persona dentro de su comunidad.
Yépez Vásquez destacó que los prejuicios que durante siglos relacionaron el tatuaje con la delincuencia o la marginación han perdido fuerza. Hoy, la tinta suele convertirse en un testimonio de experiencias, afectos, pérdidas y logros; una biografía escrita sobre el cuerpo.
Finalmente, la investigadora invitó a reflexionar antes de realizarse un tatuaje, acudir a establecimientos que cumplan con las medidas sanitarias y, sobre todo, respetar la decisión de cada persona. Tatuarse o no hacerlo, concluyó, forma parte del mismo derecho humano: ejercer con libertad la autonomía sobre el propio cuerpo.



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