Redacción.
Toluca, Estado de México, 15 de Agosto de 2026.- Hay calles que con el tiempo dejan de ser solamente calles: se convierten en el reflejo del abandono, de las promesas pendientes y de una espera que parece no terminar. Durante más de 15 años, la avenida Vicente Lombardo Toledano fue para miles de familias sinónimo de baches, deterioro e inundaciones. Hoy, esa historia comienza a cambiar.
El alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, señaló que la reconstrucción de casi cuatro kilómetros de esta arteria representa más que una obra vial: significa recuperar una parte de la dignidad cotidiana de quienes todos los días utilizan este camino para llegar al trabajo, a la escuela o regresar a casa.




La intervención, realizada en el tramo comprendido entre las calles Miguel Hidalgo y Revolución, beneficia directamente a 116 mil 600 habitantes de las delegaciones San Mateo Otzacatipan, Santa María Totoltepec, San Pedro Totoltepec y San Lorenzo Tepaltitlán, así como a colonias como Arboledas, Del Centro, Manzana Sur, Geovillas y La Crespa.
“Cuando una calle se deteriora, no solamente se rompe el pavimento; también se rompe parte de la relación entre la ciudad y quienes la habitan”, parece resumir el sentido de una obra que busca dejar atrás años de abandono.
De acuerdo con el Director General de Obra Pública, Máximino Bueno, los trabajos contemplaron la rehabilitación de 3 mil 993.15 metros de vialidad, con un ancho promedio de 14 metros y la colocación de 53 mil 670.11 metros cuadrados de nueva carpeta asfáltica.
Pero reconstruir una avenida no significa únicamente cubrir sus heridas visibles. También fue necesario intervenir aquello que permanece debajo de la superficie. Por ello, se reniveló la infraestructura hidráulica y de drenaje existente, con la adecuación de 121 rejillas pluviales, 91 pozos de visita, dos rejillas tipo Irving, 11 cajas de válvulas y dos rejillas de captación de agua pluvial.
La obra también incluyó reductores de velocidad, mil 186.73 metros de guarniciones de concreto, 2 mil 161.01 metros cuadrados de banquetas y el balizamiento de todo el tramo.
Sin embargo, la transformación pretende ir más allá del asfalto. Como complemento, se construirá un “Sendero Seguro”, pensado para brindar mayor protección a mujeres y niñas que diariamente recorren esta zona.
La oscuridad que durante años acompañó a quienes transitaban por la avenida también comienza a quedar atrás. El proyecto contempla una nueva red de alumbrado público integrada por 206 luminarias distribuidas en postes dobles, 40 luminarias sencillas y 267 luces tipo vela.
Así, la Lombardo Toledano no sólo cambia su rostro: cambia la manera en que sus habitantes podrán relacionarse con el espacio público.
Porque una ciudad también se construye de aquello que permite caminarla sin miedo, transitarla sin obstáculos y volver a casa con la certeza de que el camino no será una amenaza.
Después de 15 años, la Lombardo Toledano comienza a dejar de ser símbolo del abandono para convertirse en una muestra de que, cuando la obra pública responde a necesidades reales, el pavimento también puede convertirse en una forma de recuperar la esperanza.



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