Redacción.
Toluca, Estado de México, 25 de Agosto de 2026.- Una ciudad también se construye desde sus caminos: en ellos transitan las personas, se encuentran las comunidades y se sostiene buena parte de la vida cotidiana. Bajo esta visión, el gobierno municipal de Toluca inició la segunda etapa de rehabilitación de la calle Ignacio López Rayón, conocida como Camino al Tejocote, una vialidad que durante años permaneció como una demanda pendiente de las familias del norte de la capital.
El presidente municipal, Ricardo Moreno Bastida, autorizó el comienzo de los trabajos que permitirán completar la intervención de un corredor de aproximadamente cuatro kilómetros, conectando las delegaciones de San Pablo Autopan y Santiago Miltepec con la carretera Toluca-Ixtlahuaca.
Más que una obra de infraestructura, el proyecto representa una respuesta a las necesidades de quienes recorren diariamente este camino para llegar al trabajo, a la escuela, trasladar mercancías o simplemente desplazarse por la ciudad. La rehabilitación busca que una vialidad deteriorada deje de ser un obstáculo y vuelva a convertirse en un punto de encuentro y conexión para las comunidades.
A mitad de su administración, Moreno Bastida reconoció que aún existen pendientes por atender, pero afirmó que el compromiso es recuperar las vialidades que durante años permanecieron olvidadas en el sector norte de Toluca, como ocurrió recientemente con la avenida Vicente Lombardo Toledano.
La segunda etapa contempla la rehabilitación con carpeta asfáltica de un tramo cercano a los dos kilómetros, ubicado en Santiago Miltepec, entre la carretera Toluca-Ixtlahuaca y la calle José María Arteaga. La intervención beneficiará directamente a 13 mil 981 habitantes y tendrá impacto en la movilidad de más de cuatro mil viviendas.
Los trabajos incluyen la renovación de la superficie de rodamiento, restitución de bases dañadas, ajuste de pozos de visita y rejillas, así como la construcción de banquetas, guarniciones y reductores de velocidad.
De acuerdo con el director general de Obra Pública, Máximino Bueno, también se dará mantenimiento a la ciclovía mediante la colocación de canalizadores y elementos reflejantes, con el propósito de mejorar las condiciones de seguridad para quienes utilizan este espacio.
Así, el Camino al Tejocote comienza a dejar atrás años de deterioro para recuperar su función esencial: conectar a las personas. Porque rehabilitar una calle no significa solamente colocar asfalto; significa hacer más corto el trayecto hacia el trabajo, facilitar el acceso a la escuela y devolverle a una comunidad la posibilidad de transitar con mayor seguridad y dignidad.



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