Redacción.
Toluca, Estado de México, 5 de Septiembre de 2026.- Hay espacios que trascienden el concreto y los muros: se convierten en símbolos de una institución y, con el tiempo, en parte de la memoria colectiva. Bajo esa idea, el Congreso del Estado de México dio un paso para fortalecer su propia historia y patrimonio, al aprobar por unanimidad la donación de tres inmuebles propiedad del Gobierno estatal.
En presencia de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y del presidente del Poder Judicial mexiquense, Héctor Macedo García, el coordinador parlamentario de morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, José Francisco Vázquez Rodríguez, presentó ante el Pleno la iniciativa de Decreto enviada por la mandataria estatal para desincorporar dichos inmuebles del patrimonio del Poder Ejecutivo y entregarlos, a título gratuito, al Poder Legislativo.
La aprobación unánime convirtió la decisión administrativa en un acuerdo político con una lectura más profunda: dotar al Congreso de patrimonio propio significa darle mayor certeza a la institución que representa, en términos simbólicos, la voz de la ciudadanía.
Vázquez Rodríguez calificó el hecho como histórico y reconoció la disposición de la gobernadora para hacerlo posible, al considerar que refleja una relación basada en la colaboración y el respeto entre los poderes del Estado.
“Algo que no había ocurrido y todo es gracias a la sensibilidad de nuestra gobernadora, que escucha, trabaja y que tiene clara cuál es la colaboración entre los tres poderes”, afirmó.
El legislador recordó que el actual edificio del Poder Legislativo fue construido en 1968 y comenzó a utilizarse como recinto legislativo en 1973, cuando el Congreso estaba integrado únicamente por 15 diputadas y diputados. Hoy, 53 años después, son 75 las y los legisladores que integran la LXII Legislatura, bajo el principio de paridad de género.
La transformación del recinto y de la propia institución evidencia, señaló, que las necesidades del Poder Legislativo también han cambiado con el paso del tiempo. Por ello, contar con patrimonio propio no sólo representa una certeza jurídica sobre los espacios que ocupa, sino una forma de consolidar las condiciones materiales para ejercer la representación popular.
En esa perspectiva, Vázquez Rodríguez resumió el sentido de la decisión con una frase que coloca al patrimonio público por encima de cualquier administración temporal: “La casa del pueblo es del pueblo y tiene que pertenecer al pueblo, a ningún gobierno”.
Más allá de una transferencia de bienes, la aprobación plantea una idea sencilla: los gobiernos pasan, las legislaturas cambian y las personas que ocupan los cargos públicos son temporales; las instituciones, en cambio, permanecen como parte de la vida colectiva.
Por ello, el presidente de la Jucopo destacó que el respaldo unánime de las distintas fuerzas políticas demuestra que, cuando existe voluntad de construir acuerdos, las diferencias pueden encontrar un punto común en aquello que pertenece a la sociedad.
Así, los tres inmuebles que pasarán al patrimonio del Congreso mexiquense adquieren un significado que va más allá de su valor material: representan la consolidación de una institución que, en palabras de Vázquez Rodríguez, debe tener siempre presente que sus espacios y su razón de ser pertenecen a la ciudadanía.



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