Naucalpan, Estado de México a 23 de Abril 2026. – En tiempos donde la prisa define el ritmo de las ciudades, pocas cosas invitan tanto a la reflexión como una obra pública bien lograda. La rehabilitación de 3.2 kilómetros de la lateral del Periférico Norte, en el tramo de Viveros a Baden Powel en Naucalpan, no es únicamente concreto vertido sobre el asfalto: es la materialización de una idea que trasciende lo técnico, la convicción de que el progreso auténtico se construye en comunidad.
Al inaugurar esta obra, la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez no solo dio apertura a una vialidad más segura y eficiente, sino que puso en el centro una noción que a menudo se diluye en la política contemporánea: el trabajo en equipo como principio transformador. Porque cuando distintas voluntades coinciden en un propósito común, la infraestructura deja de ser una obra aislada y se convierte en símbolo de coordinación, responsabilidad compartida y visión de futuro.
La inversión de 115 millones de pesos por parte del Ayuntamiento de Naucalpan, acompañada de acciones como la instalación de luminarias, señalización y el cuidado de áreas verdes, habla también de una comprensión más integral del espacio público. No se trata solo de facilitar el tránsito, sino de dignificar el entorno donde la vida cotidiana ocurre.
La reconstrucción de los 108 kilómetros del Periférico Norte, que impacta a municipios como Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Tepotzotlán, plantea una pregunta más profunda: ¿qué significa realmente avanzar como sociedad? Quizá la respuesta no esté únicamente en la velocidad con la que nos desplazamos, sino en la capacidad de construir caminos que reflejen cooperación, orden y sentido colectivo.
Así, cada metro rehabilitado deja de ser una cifra para convertirse en un testimonio: el de una ciudadanía que, a través de sus instituciones, busca reconciliar la movilidad con la seguridad y el desarrollo con la conciencia de que ningún logro perdura si no es compartido.



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