Redacción.
Toluca, Estado de México, 6 de septiembre de 2026.– Hay estructuras que, más allá del acero y el concreto que las sostienen, forman parte de la vida cotidiana de una ciudad: son testigos silenciosos de quienes las cruzan todos los días y, con el paso del tiempo, también reflejan el cuidado —o el abandono— que una comunidad tiene sobre sus espacios.
Bajo esta premisa, el Gobierno Municipal de Toluca, a través de la Dirección General de Servicios Públicos, lleva a cabo la rehabilitación integral del puente peatonal de Ciudad Universitaria, una infraestructura indispensable para conectar distintos caminos urbanos y facilitar el tránsito diario de estudiantes, docentes, familias y habitantes del municipio.



A 15 años de su inauguración, el puente no había recibido mantenimiento, por lo que cuadrillas de Servicios Públicos emprendieron trabajos para recuperar tanto su estructura metálica como el sistema de iluminación, con el propósito de devolverle condiciones adecuadas de seguridad y funcionalidad.
“Mantener la infraestructura urbana en buenas condiciones permite espacios más seguros para la población”, señaló el presidente municipal Ricardo Moreno.
Los trabajos de rehabilitación contemplan la atención de las 26 luminarias ubicadas en los postes del barandal, de las cuales únicamente ocho se encontraban en funcionamiento, así como de 48 lámparas de cañón instaladas en el macropoyo de los tirantes. Para estas labores se contó con el apoyo del cuerpo de Bomberos y una grúa equipada.
La intervención también representa una manera de detener el deterioro que produce inevitablemente el paso del tiempo. Por instrucciones del alcalde, el personal municipal realizó una limpieza profunda mediante cepillado y lijado de la superficie, además de atender las zonas del barandal y los tirantes afectados por óxido y esmalte antiguo.
El proceso busca eliminar la corrosión y preparar adecuadamente las superficies para recibir nuevos recubrimientos. Posteriormente, se aplicó una capa de preparación anticorrosiva de acuerdo con las condiciones estructurales y, después de respetar los tiempos de secado, se colocaron dos capas de esmalte para metales como acabado final.
Así, rehabilitar un puente no significa únicamente reparar una estructura: implica cuidar el camino que otros recorren, reconocer que la infraestructura también forma parte de la experiencia cotidiana de una ciudad y entender que conservar los espacios públicos es una forma concreta de cuidar a quienes los habitan.
Con estas acciones, la administración municipal fortalece la conservación de la infraestructura urbana y recupera un espacio estratégico para la movilidad peatonal, al tiempo que busca que cada cruce por Ciudad Universitaria vuelva a realizarse con mayor visibilidad, confianza y seguridad.



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